El pastor sereno

Posted by on feb 10, 2012 in Blog, On-Story | No Comments

Retratos de las Primarias (y VI) | Henrique Capriles (PJ)

Dice tener dos jefes: Dios y el pueblo. Su misión es convencer a los venezolanos de que hay un camino distinto para alcanzar un país de progreso. Ha convertido la serenidad en su sello personal. Hombre de pocas palabras, cuando habla lo hace en clave popular: conceptos simples y mensajes directos.

La campaña de Henrique Capriles Radonski busca reforzar el perfil de un líder moderado. Contrasta con Hugo Chávez en la forma de hacer política: huye de la conflictividad, de la grandilocuencia y de la agitación partidista. Intenta quebrar la polarización con un discurso tranquilo, religioso, en ocasiones inapetente. Asumió temprano el papel de uno de los favoritos de las primarias, y arriesgó poco. El exceso de serenidad le quita energía a su discurso si se compara con la vehemencia que muestran sus adversarios.

Alimenta la épica de su relato con el riesgo de su apuesta: se juega el todo por el todo en las primarias presidenciales. Si pierde el próximo domingo, no hay camino de regreso a la gobernación de Miranda. Durante el proceso ha sufrido varias decisiones adversas en el seno de la MUD (como el aplazamiento de las primarias, y el diseño del reglamento de consensos) que reforzaron su rol como víctima de las viejas estructuras partidistas. Apuesta por una profunda renovación de la política venezolana y una ruptura total con el pasado, aunque se cuida de hacer alusiones directas que puedan resentir el clima unitario.

A su relato le falta intimidad, carece de ingredientes personales. Evade con humor y sarcasmo el debate sobre su soltería, mientras su faceta familiar de hijo, hermano y tío aparece muy poco en la campaña. El episodio de su presidio durante cuatro meses en El Helicoide también se muestra con poca trascendencia. Evade la victimización, pero lo desaprovecha como testimonio de valentía ycompromiso en un contexto de dura lucha política.

Su estrategia destaca los atributos de gestor exitoso y hombre de trabajo. Ha ganado todas las elecciones a las que se ha postulado, y presenta esa evidencia como aval de su buen desempeño como diputado, alcalde y gobernador. Es el más joven de todos los aspirantes (39 años de edad), lo que fortalece la visión de renovación pero sugiere inexperiencia; la respuesta táctica es su propia carrera política, precoz pero ascendente, en la que el próximo paso natural es la Presidencia de la República.

Su equipo cuida que la candidatura trascienda los partidos políticos, especialmente Primero Justicia. Diseñó una alianza que priorizó a los movimientos de izquierda y disidentes chavistas, para escapar de la previsible polarización ideológica con el bloque socialdemócrata. Consolidó el Comando Tricolor como una herramienta eficaz para gestionar sus alianzas políticas, facilitar la incorporación de liderazgos en todo el país, y proyectar una imagen de amplitud y unidad que fortalecen su campaña.

Se apropió del marco “progresista” y lo utiliza para instalarse en un espacio programático dual, centrista, conveniente, que le permite evadir el debate izquierda-derecha y escapar de las etiquetas habituales del relato oficial. Además, le sirve para promover un contraste favorable con el relato oficial: Socialismo versus Progreso.

Su visión de país la ejecuta con eficacia en el laboratorio del estado Miranda, y promueve la fórmula por toda Venezuela: prioridad absoluta en lo social, con la educación como herramienta estrella para superar la violencia y la pobreza. Intenta trascender el tradicional mercado electoral opositor con una estrategia de triangulación, enfocada desde temprano en el chavismo: no concentra su mensaje en las debilidades de la gestión oficial, como el resto de los aspirantes de las primarias (inseguridad, inflación, expropiaciones), sino que busca competir en las fortalezas programáticas del chavismo (planes sociales, educación, superación de la pobreza).

La alianza con López en la recta final de la campaña enmarca las primarias en una polarización entre renovación y restauración, la disputa entre el pasado y el futuro. Su  apuesta, arriesgada, es movilizar el próximo domingo a cientos de miles de votantes independientes, ajenos a las maquinarias partidistas y al núcleo duro de la oposición; un sector que resulta imprescindible para aspirar a una victoria electoral el 07 de octubre.

JP!

Spot: Hay un camino